martes, 1 de mayo de 2012

Y qué será de mi cuando en tus brazos yo descubra que tú serás el cielo que jamás podré tocar.
Es imposible, ya lo se. Abrázame.

jueves, 26 de abril de 2012

Dulces sinsabores.

Si una relación se basara solamente en estar felices y en armonía con esa persona, no nos harían falta los cuentos de hadas ni todas esas películas ficticias que solo nos muestran la cara amable del amor, de la amistad y de la vida. Los momentos de peleas, de gritos, y de enfados también forman parte de una relación, y la hacen más fuerte. La gente tiende a pensar que las cosas no van bien desde el momento que eso, que era perfecto parece salirse un poco de la línea, sin saber que eso, exactamente eso, las discusiones y las peleas es lo que nos hace mas fuertes y lo que nos permite seguir avanzando, conociéndonos. Por eso yo no cambiaría ni una sola discusión, ni un solo momento tonto, de esos que sabes que no tienes la razón, no cambiaría ninguna mirada de resentimiento,porque todas ellas me han llevado a donde estoy hoy, y si, soy una cabezota y a veces me gusta discutir más de la cuenta, pero, una rosa sin espinas no es una rosa. ¿Qué sería de nosotros, si dejamos de comportarnos como nosotros mismos?

domingo, 22 de abril de 2012

Domingo

Tipico que te pones la peor canción del mundo, la más triste de todas y te sientes insignificante para todo el mundo.

viernes, 20 de abril de 2012

Tu indiferencia me mata, capullo.

jueves, 19 de abril de 2012

La quinta estrella a la izquierda de la Luna

Es como si me faltara algo.  Algo con nombre y apellido, algo con mirada y sonrisa propias...No es eso de cuando te falta algo que nunca has tenido, sino de cuando lo has tenido todo y de repente se consume. Las medias sonrisas se han convertido en miradas vacías, ahora es diferente. Tiene esa expresión de cuando no puede dejar de darle vueltas a las cosas, y sé que odia sentirse culpable,no por tener la culpa sino por no poder hacer nada para remediarlo. Es cierto a veces ríe, pero yo lo miro cuando nadie lo ve, y entonces lo leo en sus ojos, y entiendo a Neruda cuando dijo eso de.. "me gustas cuando callas porque estás como ausente.."
Ausente, y yo vacía, porque me faltas aunque te tenga al lado. Y si, es cierto, si no pasáramos por malos momentos, no saborearíamos los buenos, pero daría lo que fuera porque aparecieses todas las mañanas con ese estado de ánimo que me vuelve loca (literalmente). Es como si alguien hubiese cogido la Luna y la hubiese vaciado de repente. El insiste en que el mundo le ha dado la espalda, pero yo, que solo soy una observadora de ese libro que nunca se acaba, de sus ojos y sus sonrisas,  me muero por decirle que si abre los ojos, o tal vez, si los cierra, verá una sonrisa dispuesta a hacer que el mundo entero se de la vuelta y te diga, "todo está bien". Que yo estoy aquí, y que te quiero. Te quiero cuando estás enfadado y cuando estás contento. Lo siento cuando me hablas muy cerca y cuando nos separan los kilómetros y el frío de tu pupitre al mío, cuando no me hablas ni me saludas, ni te despides, cuando vas por libre y cuando siento que me necesitas. Te quiero aunque me odies, y te odiaría cada dia de mi vida. Una vez me dijiste que te gustaba saber que lo intento, y es por eso que seguiré cada mañana y cada noche buscando esa estrella, la quinta estrella a la izquierda de la Luna.

martes, 17 de abril de 2012

Entre el "no me olvides" me dejé nuestros abriles olvidados.

       

domingo, 15 de abril de 2012

Volvería a intentarlo.

El pasado siempre vuelve

Y ahora me dices que no quieres hablar conmigo porque te trabas? Es decir, ahora tengo alguna especie de importancia en tu vida? Algo? Ahora que te fuiste me lo dices? Ahora me dejas con el puto "que pudo ser" y la culpa, a miles de kilometros de distancia y me dejas el peso en el cuerpo que se siente como si fuesen mil kilos de cemento? Con este nudo en la garganta que no me deja respirar... con estas putas ganas de tí.

Palabras dormidas

Cada día me vacía más quedarme delante de una pantalla esperando que pase algo que me cambie la vida, o al menos que me cambie la sonrisa. He visto que de palabras no va la cosa, ni de gente que saluda por que sí, ni de fotos que te hacen más o menos bonita. Que las cosas suceden por que la vida así te lo depara, que no tienes que buscarlo, solo dejar que te encuentre.

jueves, 12 de abril de 2012

Suponer es el peor error del ser humano.

Si no te arriesgas, pierdes, porque podía haber pasado lo que nunca pasó.
Si no te arriesgas, pierdes también porque nunca sabrás lo que pasaría.
Si te arriesgas y te equivocas, pierdes, porque eso significa que todo cambia...
¿que se supone que tengo que hacer?

jueves, 29 de marzo de 2012

Mi rincón preferido.

Todos tenemos un lugar especial. Ese lugar en el que piensas cuando todo va mal, en el que te evades de todo, allí, donde depositas tus fuerzas y recargas tus pilas. Tu también tienes uno verdad? Si, seguramente se te acaba de venir a la mente... Pues bien, yo tengo un lugar preferido, mi rincón, mi paraíso, mi diario de lágrimas y de sonrisas, mi sitio preferido del mundo hasta el día de hoy. Y, ¿qué tiene de especial ese sitio? Pues bien, esa playa, esos atardeceres, el ruido de los niños jugando en la plaza y esos paseos de dos enamorados por la orilla, me han visto crecer. Me he arrullado en tus olas y he hecho figuras en tu arena. Te he visto amanecer y anochecer. He visto como días de lluvia no conseguían apagar tu brillo, y he visto al sol brillar en tí con la fuerza de miles de estrellas. Además, tu me has visto hacer castillos de arena cuando era niña, fuiste partícipe de todas esas tardes de verano en tus rincones, me has visto amar y llorar en tí, y es por eso que estoy enamorada de cada uno de tus rincones, porque no se trata de solo un lugar. Se trata del lugar donde encuentras tu sitio, y por ello te echo muchísimo de menos, necesito encontrar de nuevo mi sitio. Necesito esas tardes, tu y yo, echados en tu arena y en mis sonrisas, sin más canción de fondo que el sonido de tus olas.
 

miércoles, 28 de marzo de 2012

Estoy en mi trayecto de vuelta a casa, como todos los días. No es un día especial, de echo es uno de esos días en que solo tienes ganas de dormir. Me subo al autobús, enciendo mi música y espero.
De repente me cruzo con la mirada desconsolada de un anciano que se da la vuelta para observar a un niño que habla con su madre, en ese tono que te obliga a sacar una sonrisa, e instintivamente yo hago lo mismo, escuchando esas palabras tan sabias que solo los niños saben decir.
El anciano esboza una sonrisa, y, dándose la vuelta hace un gesto que puedo jurar que dice algo así como... "Ojalá pudiera volver atrás".
Vuelve a mirar y esta vez observa la escena como quien ve una película en blanco y negro,
como quien se reconoce a sí mismo en aquellos ojos inocentes que solo buscan la aprobación de su madre como único premio.
El niño y su madre se bajan del autobús y, como si de golpe le arrebataran su niñez y le devolvieran a la realidad, mira el estrechar de esas manos tibias y pequeñitas marchándose,  mientras que su sonrisa parece esfumarse junto a ellas.
Seguimos el viaje para no entrar en contradicción con la vida y, en contradicción con sus sentimientos, el anciano mira al frente y, sin ganas, se agarra a las barras del autobús; ha llegado su parada. Baja el escalón y mueve su vida a paso lento, como quien mueve una marioneta vieja, sin fuerzas en las piernas ni en el corazón, sin poder evitar pensar como se pasa la vida, qué fuimos y qué somos hoy.
Se va entonces, con su vida y sus nostalgias, llevando en esos ojos grises y en sus manos ya, algo arrugadas toda su vida, de la cual con tan solo miradas y medias sonrisas me ha echo partícipe.
Se cierra la puerta y seguimos el viaje, y es entonces cuando me doy cuenta de la sonrisa de tonta que llevaba puesta desde el momento en que vi esos ojos, y me pregunté, por qué vivimos tan rápido, cuando lo realmente importante está sucediendo ahora mismo. Aquí, en tí.

martes, 27 de marzo de 2012

http://www.youtube.com/watch?v=SCXgvdLAiRI

Inmensas tempestades tu mano y la mía, tienes algo, no sé que es
hay tanto de melódico en tus fantasías, un toque de misterio, mi límite.
Conservo algún recuerdo que no debería, no sé que puedo hacer
a todos nos ocurre la monotonía, nos gana la batalla alguna vez.

Por eso vida mía, por el día a día,
por enseñarme a ver el cielo más azul
por ser mi compañera y darme tu energía,
no cabe en una vida mi gratitud.

Por aguantar mis malos ratos y manías,
por conservar secretos que me guardas tu,
quiero ser por una vez, capaz de ganar y de perder.

Perdón si alguna vez guardé la compostura, enserio te agradezco que hayas sido mía.
Comprendo que agotaste toda tu dulzura  pero no me pidas niña la melancolía
Te dejaré una ilusión envuelta en una promesa de eterna pasión,
una esperanza pintada en un mar de cartón,
un mundo nuevo que sigue donde un día lo pusiste.

Tu eres esa mujer por quién me siento ese hombre capaz de querer
viviendo cada segundo la primera vez,
sabiendo que me quisiste
y todo aquello que me diste.

sábado, 24 de marzo de 2012

Hasta el punto de pensar que quizá me volví loca y vi cosas donde no las hay,
que yo (también) extraño y echo de menos, que una amistad es exactamente igual que un amor, al fin y al cabo una amistad vale más que cualquier otra cosa, o eso solía yo pensar.
Quiero ser sincera conmigo misma y por eso digo que echo de menos los momentos que pasábamos siendo amigas, siéndonos, nosotras mismas... Echo de menos hablar por hablar echadas en cualquier sitio, mirar el mundo y sacar nuestras propias conclusiones. Me gustaba pensar que estábamos por encima de cualquiera y de cualquier cosa, porque la verdad es que así lo creía. Echo de menos estar en cualquier sitio, concretamente en el parque de enfrente del bar y con una canción ponernos a bailar aunque la gente mirara. También echo un poco de menos tus rarezas por que me llevó años aprender a vivir con ellas... echo de menos hablar por teléfono hasta que sonara el "pii pii" que era tu madre llamando para que colgaras.. jaja
Extraño los sábados que venías a mi casa y revolvías mi armario hasta ponerte guapa y cambiarnos la ropa y que me echaras la culpa de que llegáramos tarde a todos los sitios, porque es verdad, siempre he sido la impuntual, es uno de mis defectos... como este, solo que este defecto de no poder dejar de darle vueltas a las cosas me está volviendo loca. Pero es que echo de menos grabarnos cantando alguna canción, bailando o peleándonos... y poder llamarte llorando o riendo, pero sobre todo cuando pienso en tí, lo que más echo de menos son todos los momentos que pasamos en nuestro banco, en ese de nuestro colegio que vió y escuchó tantas historias  y que, a mi parecer, se ha quedado ahí para siempre, vacío, como yo desde que me fui de el.
El problema de echar de menos está en que, por un segundo albergas la posibilidad de que todo volviese a ser como antes, no sé, quizá parecido, pero luego vuelves a mirar y, la realidad es que ahora no hay nada... no hay nada, donde tanto hubo ahora solo hay vacío, rencor, celos, ORGULLO
y yo, no puedo evitar mirar a mi alrededor, joder, formabas una parte esencial en mi vida, he tenido que quitar todas tus fotos de la pared, creía que asi podría olvidarme, pero la realidad es que no puedo! no puedo olvidar 10 años de mi vida, de golpe. Ojalá lo consiguiera, aunque creo que no quiero.

En fin, lo que quiero decir, es que no te echo de menos a tí, por que tu hoy por hoy no eres lo que fuiste, ya no eres la misma,supongo que crecer conlleva despedirse, aunque esa es una lección que me queda por aprender, te quiero decir que lo que echo de menos son los momentos que pasábamos juntas, cuando eramos tu y yo, y nos bastaba eso. Que echo de menos tu amistad, pero de eso hace ya mucho tiempo...

domingo, 18 de marzo de 2012



Hoy no hay nada que hacer,

quedémonos aquí contándonos secretos.

viernes, 9 de marzo de 2012

A quienes lo han dado todo por nosotros, ahora es nuestro turno

Que el tiempo pasa y nos hacemos viejos, que cuando vuelvas a abrir los ojos te encontrarás en una cama con las mismas arrugas que el o ella tiene, que tu también llegarás a ese momento de tu vida, que el tiempo pasa factura, que no olvides que aunque ahora seas joven, grites, saltes y vivas, mañana serás viejo, tienes suerte si consigues morir recordando quienes son esas personas que están a tu lado, y así el circulo de la vida nos consumirá, y llegará el momento que sean nuestros hijos los que cuiden de nosotros, al igual que ahora somos nosotros quienes cuidamos de nuestros abuelos. Que les mires a los ojos, que tienen escrita toda su vida, y gran parte de la tuya. Lo mínimo que puedes hacer es estar con ellos, porque nadie jamás se lo merecerá tanto como tus mayores.

martes, 6 de marzo de 2012

¿Dónde está el límite?

Cuando miras hacia atrás, no mucho, solo un poquito. A penas un par de meses, pero qué meses... y te das cuenta de que sin querer, (o tal vez queriendo) has creado algo más grande de lo que pensabas, de lo que te hubieras imaginado la primera vez que viste esos ojos, grandes, fijos. Y te das cuenta de que ese algo tan grande viene en pequeñas dosis, en frasquitos de sonrisas y miradas cortas. Y largas. Que tanto dicen, que tanto callan...
Y te llena llegar a entender lo que quieren decirte, porque solo tu puedes hacerlo de esa forma, y es mágico, de verdad que sí. El problema viene cuando no sabes hasta donde está estipulado que tus ojos puedan leer. Que información le pertenece, cuántas miradas más, y cuándo se acabará ese libro de batallas que son sus ojos. Y a veces se te clava aquí, y puedes notarlo por que no quieres que se acabe nunca ese libro, y estarías dispuesto a empezar desde la primera hoja todos los días, con tal de que el final nunca encuentre su momento.

jueves, 1 de marzo de 2012

ESTAS GANAS DE NADA...  MENOS DE TÍ.

martes, 28 de febrero de 2012


Él solía contarme que su sueño era sentarse en la Luna. 
Yo me di cuenta de que viajaba a ella cada vez que le miraba a los ojos.



sábado, 25 de febrero de 2012